Vespa 150 S de 1964 lavada de cara con rejuvenecimiento

Aunque se que a muchos de los que leéis Moto22 no os gustan más que las motos de competición o de gran cilindrada de vez en cuando hay que echar un ojo a otras motos más modestas, pero que también tienen derecho a sus quince minutos de gloria. En este caso la moto es una Vespa 150 S que ha pasado las ultimas seis semanas en mis manos para someterse a un proceso de rejuvenecimiento. A pesar de que al trabajo todavía le faltan algunos detalles para considerarlo acabado, ayer mismo la moto volvió a manos de su propietario para que la vaya rodando y sacándole los posibles defectos que vayan saliendo.
Cuando a una moto así se le hace un trabajo de rejuvenecimiento, que implica desmontar y volver a montar todo, siempre hay que darle un tiempo para que todo vuelva a su posición anterior. Me explico, por ejemplo los cables de los mandos del cambio, embrague o frenos al montarlos nuevos siempre hay que ajustarlos y re-ajustarlos hasta que todo vuelve a funcionar a la perfección. Y si el propietario no es un “manitas” puede acabar convirtiéndose en un auténtico calvario.



