Nicky Hayden o la maldición de la segunda Ducati

Vaya fin de semana para Nicky Hayden... y en general menudo arranque de campeonato. Nada menos que duodécimo en Qatar, caída provocada en la primera vuelta en Motegi y una actuación bastante pobre sufrida en el Gran Premio de España en Jerez. Por si no le llegaba con recuperarse del toque de Japón, la Ducati se mostró ingobernable para él.
Y es que parece que se repite la doble historia del año pasado: la Ducati no parece funcionar si no pilota Casey Stoner, igual que curiosamente pasaba con la famosa Honda hecha para Dani Pedrosa. Si el año pasado era Marco Melandri quien las pasaba canutas hasta la desesperación, este año le toca a Hayden comulgar con ruedas de molino. Ojo, hablamos de la escuadra oficial.











