Como todos nosotros, la pasión que siento por todo lo que rodea al mundo de las dos ruedas me acompaña desde mi nacimiento. De pequeñito tuve la suerte de que las ventanas de mi casa dieran a una carretera nacional, por lo que allí pasé muchas horas viendo pasar a mi sueño que algún día cumpliría. Cuando había concentraciones en los alrededores o el Gran Premio de Jerez (estoy cerquita, en Algeciras), en la ventana comía e iba coleccionando V´s de los moteros que se sorprendían al verme allí. De hecho, era tan pequeño que me tenía que subir en la tabla de cortar jamón de mis padres para llegar. Hoy no he olvidado eso y cada vez que soy yo el que vuelvo de Jerez y veo a los niños en los puentes se llevan mi saludo.
La primera moto que pude conducir fue un Vespino SC, que pesaba casi como una deportiva de hoy en día (jejeje) y estaba profundamente enamorado en mi adolescencia de la Aprilia SR (¡vaya si andaba ese pequeño bicho!). Después de muchas idas y venidas, actualmente tengo una preciosa Yamaha FZ6 S2 de la que disfruto (siempre que el tiempo lo permite) los fines de semana.
Por supuesto, soy también un incurable seguidor de las competiciones y siempre que alguien me propone un plan tengo que revisar antes el calendario, vaya a ser que coincida con una carrera y la vayamos a liar. Soy incapaz de hacer algo sabiendo que están las carreras. ¿Mi competición favorita? El Mundial de Motociclismo, que sigo desde muy muy pequeñito. El número 34 marcó mi infancia, pero poquito después aparecía un loco italiano con el 46 que siempre me ha parecido una versión mejorada del propio Schwantz. Eso sí, he de reconocer que sufro mucho viendo las carreras, ¡qué mal lo paso!
Por lo demás, mi otra gran pasión es la literatura, de la que también tengo la suerte de poder hablar en Papel en Blanco . También disfruto con la música (heavy a poder ser...), el cine y pasando el rato con mis amigos. Y ahora encima tengo la suerte de poder escribir de lo que más me gusta, aquí en Moto22, ¿alguien da más? Si queréis conocer más sobre mis gustos, podéis visitar mi página de usuario.
Os dejo con un consejo que escuché una vez no recuerdo donde, pero que siempre lo tengo presente:
No corras más de lo que tu Ángel de la Guarda pueda volar.